miércoles, 20 de mayo de 2009

Upasana por medio del Silencio

(Maunopasanait Tiran)

520
Instalar al Señor en el trono del corazón y fijar la mente ininterrumpidamente en el Sí mismo de tal manera que devenga uno con Él, es la adoración natural y verdadera por medio del Silencio [maunopasana].

521
El puro estado de tener grandísimo apego al Sí mismo y no tener apego a ninguna otra cosa es verdaderamente el propio estado de Silencio de uno. Aprender a permanecer como «Yo soy ese Silencio» y permanecer siempre como Él es, es la verdadera adoración mental [manasika puja].

Sadhu Om: Hoy día muchas gentes están bajo la impresión de que hacer adoración mental [manasika puja] significa imaginar que uno está recogiendo todas las cosas necesarias, tales como flores, pasta de sándalo, frutos, guirnaldas y demás, y que uno se las ofrece a Dios.
Sin embargo, esto es solo una actividad mental [pravritti]. Este verso nos enseña que esto no es la correcta manasika puja, y que solo la Auto-permanencia, la «adoración por medio del Silencio» [maunopasana] mencionada arriba, es la verdadera manasika puja.

“Lo importante,[dice KRISHNA a ARJUNA] viejo amigo, es cumplir con tu deber mundano pero sin apego ni deseo por sus frutos. Mantén tu entendimiento siempre en lo Divino, en el SER, y hazlo en forma tan automática como respiras o como late tu corazón. Esta es la manera de alcanzar la finalidad suprema, que es fundirse en Dios



Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones, y del BHAGAVAD GITA –para todos, 3/19 - Edición de Jack HAWEY- editorial DEVA´S de LONGSELLER-BUE-2002

martes, 12 de mayo de 2009

El papel de Ver

(Katchi Matchi Tiran)

869
El papel de ver es adscrito al Sí mismo —el espacio de consciencia, el sol— solo en la imaginación de los ajñanis, [debido a que] maya, la vacía ignorancia [de ver otreidad], no existe nunca en el Sí mismo, el soporte, [y también debido a que] el Sí mismo es sin segundo.

Sadhu Om: Puesto que el Sí mismo es en verdad eso que trasciende todos los papeles y todas las cualidades, y puesto que Él existe como uno sin un segundo, glorificar-Le como el «presenciador de todo» [sarva-sakshi] o como el «conocedor de todo» es meramente la necedad de las gentes ignorantes.

870
Si yo siento que veo el mundo, ¿cuál es el secreto detrás de esto? Es que un mundo de objetos de los sentidos y un veedor de él, surgen en «mí», el espacio de la perfecta y verdadera luz del indiviso [Auto]-Conocimiento. Sabe esto con seguridad.

Sadhu Om: Esta apariencia del mundo, que está compuesta de los cinco conocimientos de los sentidos, y el jiva que la ve, no son reales.Ellos son meras apariencias falsas como un espejismo, que tienen al Sí mismo como su base, y aparecen solo con la ayuda de la luz del Sí mismo. Además, esta apariencia del mundo no es vista por el Sí mismo, sino solo por el jiva, que es él mismo una parte de ella. Remitirse aquí al verso 7 de Ulladu Narpadu, en el que Sri Bhagavan dice, «Aunque el mundo [los objetos vistos] y la mente [el jiva que lo ve] surgen y se sumergen juntos, es [no por el Sí mismo, sino] solo por la mente por quien el mundo es visto. [Por otra parte, el Sí mismo es] el Pleno que es la base para que [la falsa apariencia del] mundo y la mente surjan y se sumerjan, aunque Él mismo brilla sin surgir ni sumergirse, [y, por consiguiente], solo Él es la realidad».

871
La convicción creada por los sentidos de que la apariencia es real es una convicción errónea. Sabe que tanto los sentidos, los cuales hacen que la apariencia sea conocida, como el jiva, el conocedor de ella, son del mismo grado de realidad que la apariencia.

Sadhu Om: Puesto que el conocedor [el jiva], lo conocido [la apariencia del mundo] y el acto de conocer [el acto de percibir el mundo por medio de los cinco sentidos] forman una tríada [triputi], todos ellos son igualmente falsos. En otras palabras, puesto que el jiva que es visto y su acto de ver son ambos una parte en la apariencia del mundo, los dos son tan irreales como esa apariencia. Para ilustrar esto, supongamos que se hace una película de un rey viendo a su vez una película; cuando se proyecta esta película, ¿no son tanto el rey como su acto de ver la película, imágenes en la película? Remitirse aquí al verso 160 y su comentario.

160
Este ficticio jiva, que vive como «Yo [soy el cuerpo]», es también una de las imágenes en la pantalla.

Sadhu Om: El jiva, nuestro falso ser, es una mera proyección sobre la pantalla de nuestro verdadero Ser, el Sí mismo. En una película de cine donde se muestra la escena de una corte real, se ve al rey viendo a su corte; lo mismo que ese rey parece ser un veedor, aunque de hecho es una de las imágenes insencientes [i.e., lo visto], así también el jiva parece ser un veedor viendo el mundo, aunque de hecho es también una de las imágenes insencientes proyectada sobre la pantalla del Sí mismo.

Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones.

miércoles, 6 de mayo de 2009

El Lugar de la Morada del Jiva


249
El jiva [alma individual-ego] mora en el Corazón, el cual está más allá de las concepciones mentales, y sus vasanas también moran ahí. Si, en lugar de eso, los vasanas moraran arriba, en el cerebro, ¿no serían destruidos cuando el cerebro [i.e., la cabeza] es cortado?

Sadhu Om: Kavyakantha Ganapati Sastri estaba argumentando una vez con Sri Bhagavan, diciendo que los vasanas moran en el sahasrara [i.e., el cerebro], pero Sri Bhagavan replicó que si eso fuera así, los vasanas serían destruidos y moksha sería alcanzada cuando una persona fuera decapitada. Sin embargo, los vasanas deben morar con su poseedor, el jiva, cuya morada, el Corazón, debe estar dentro del tronco de su cuerpo y no dentro de su cabeza, puesto que cuando la cabeza de un soldado es cortada en una batalla, su cuerpo puede continuar mostrando signos de vida por algún tiempo. Sri Bhagavan concluyó así que el Centro de la Vida, que es el lugar de morada del jiva y sus vasanas, es el Corazón y no el cerebro.

250
Puesto que la llama de Kundalini sube hacia arriba [desde la base de la espina dorsal en el muladhara] y el Néctar fluye hacia abajo desde el cerebro [el sahasrara], el objetivo es el Corazón, el Centro de la Vida.

Michael James: En el estado de vigilia, cuando se sienten la consciencia corporal y el mundo, la consciencia «yo» se expande por el cuerpo, pero cuando se practica la Auto atención, la consciencia «yo» comienza a retirarse. Esta retirada tiene lugar a través del canal conocido como la Nadi Sushumma, la cual se extiende desde la base de la espina dorsal [el chakra muladhara] hasta el cerebro [el chakra sahasrara]. Esta subida de la consciencia «yo» a través de la Nadi Sushumma es conocida como la subida de Kundalini, la cual se describe como una serpiente solo para los principiantes inmaduros del yoga [ver Vichara Sangraham, La compilación de la Auto-indagación, capítulo 7]. Habiendo sido retirada y recogida la consciencia «yo» en el Sahasrara, entonces fluye abajo hacia su Fuente, el Corazón, y el vacío libre de pensamiento que queda así en el Sahasrara es sentido como felicidad. Esta felicidad es conocida por los Yoguis como el Néctar y se siente fluir hacia abajo cuando la consciencia «yo» desciende hacia el Corazón.

251
Quienquiera que contempla cualquier centro, como si el Sí mismo estuviera morando ahí, a esa persona le parecerá, debido al poder de concentración de la mente, que el Sí mismo es experimentado en ese centro. Sin embargo, el verdadero centro del Sí mismo es solo el Corazón, desde donde surge el «pensamiento-yo» y donde se sumerge como un lugar de refugio.

Michael James: La frase «cualquier centro» puede incluir cualquiera de los seis centros yóguicos imaginarios o cualquier otro punto en el cuerpo que pueda ser elegido para la práctica de la concentración.

252
Dejando aparte el Sí mismo, el Corazón, con el que uno está conectado en todos [los tres] estados, si uno se concentra en cualquier otro centro [como si uno estuviera morando ahí], uno solo estará absorbido en una engañosa laya y con ello uno no puede conocer el Sí mismo y ser salvado.

Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM y Michael JAMES] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones.

martes, 28 de abril de 2009

El verso treinta


30
El ego cae, abatido, cuando uno indaga «¿Quién soy yo?» y entra en el Corazón. Entonces otro, «yo—yo», late incesantemente, por sí mismo. No es el ego sino el Sí mismo mismo, el todo.


En el verso 30, Bhagavan explica lo que acontece cuando el ego se sumerge en el Corazón —simultáneamente, una sensación de «yo» incesante y feliz se hace patente. No es el ego. Puesto que la sensación es continua, se describe como «yo—yo». Es la forma del Sí mismo, completo y auto-luminoso. «Es un incesante relámpago de Consciencia de “yo”; por así decir, puedes ser consciente de ella, sentirla, escucharla, saborearla; eso es Aham spoorthi».
"ULLADU NARPADU" los CUARENTA VERSOS, con el comentario de Suami SUARUPANANDA.,


30
Por lo tanto, cuando la mente obtiene el Corazón escudriñando interiormente «¿quién soy yo?» de la manera citada anteriormente y cuando él, que es el «yo», (el ego o mente, que surge en la forma «yo soy el cuerpo») muere, la única (existencia-consciencia) aparece espontáneamente como «yo-yo». Aunque ella asoma (aparentemente como nueva), no es «yo» (el «yo» surgente o ego); es la Realidad Plena (purna vastu), la Realidad que es el Sí mismo.


Nota: Aunque en el verso 7 de esta obra Sri Bhagavan dijo que la Realidad es eso que brilla sin aparecer ni desaparecer, en este verso Él dice que cuando el ego muere algo aparece espontáneamente como «yo-yo». Por lo tanto, para aclarar que eso que aparece así como «yo-yo» no es aparte de la Realidad descrita en el verso 7, Él concluye este verso diciendo: «Aunque ella aparece, no es «yo» (el ego); es la realidad plena, la Realidad que es el Sí mismo». Es decir, lo mismo que solo la cuerda era vista incluso cuando era tomada erróneamente por una serpiente, así también solo la realidad (la existencia-consciencia «yo soy» pura) brilla incluso cuando es tomada erróneamente por el ego (la sensación mezclada de adjuntos «yo soy este cuerpo»); pero lo mismo que la cuerda aparece como nueva cuando la noción ignorante de que es una serpiente es eliminada, así también la realidad «yo soy» aparece cuando la noción ignorante «yo soy este cuerpo» es eliminada
"SRI RAMANOPADESA NOOMALAI (Guirnalda de Tratados de Instrucción Espiritual) ULLADU NARPADU (Los CUARENTA VERSOS), con la nota de Michel JAMES.

Respecto a este magnífico verso hay una aclaración de Sri BHAGAVÁN a Sulaiman Samuel COHEN, en la obra GURÚ RAMANA- Ed. Trompa de Elefante-MAD-2008/pag.113. Cuando éste le pregunta "Según este verso, entiendo que la búsqueda debe comenzar con la mente y no con el corazón".

Sri BHAGAVÁN le responde: "Efectivamente, tiene que comenzar dirigiendo la mente hacia adentro para poner freno a la tromba de pensamientos y para comprender dónde se encuentra el "yo". Cuando la mente termina de asentarse en el Corazón, se siente una dicha apabullante e inalterable. En ese estado, ese sentimiento no está reñido con la Conciencia Pura; es decir la cabeza y el corazón se convierten exactamente en lo mismo".

miércoles, 22 de abril de 2009

La Verdadera Renunciación


80 La Verdadera Renunciación (Turavu Unmai Tiran)

840
Sabe que, más bien que el propio pensar de uno en el corazón «Yo he renunciado a todo», el propio no pensar de uno «Yo estoy limitado a la medida del cuerpo, y estoy atrapado en la miserable esclavitud de la vida de familia», es una renunciación superior.

Sadhu Om: Mientras un sannyas sienta «Yo he renunciado a todo», ¿no está claro que tiene un sentido de identificación con el cuerpo, «Yo soy fulanito», y un sentido de hacedor, «Yo he renunciado»? Por consiguiente, su renunciación no es una renunciación verdadera. Por otra parte, si un hombre de familia no siente «Yo soy un cabeza de familia» o «Yo tengo una familia», ¿no está libre del sentido de «yo» y «mío»? Por consiguiente, solo él es el verdadero renunciante. Así pues, este verso enseña que abandonar el ego, el sentido de «yo», es verdaderamente abandonar todo.


Texto procedente del GURU VACHAKA KOVAI - de Sri MURUGANAR, sobre las enseñanzas de Sat Gurú RAMANA, Ignitus ediciones.

viernes, 17 de abril de 2009

El resultado de la gracia del Maestro


7 de enero de 1935

¿Es necesario un Maestro para la realización? —preguntó primero la señora Piggot.
Maharshi: La realización es el resultado de la gracia del Maestro más que de las enseñanzas, los discursos, la meditación, etc. Éstas son sólo ayudas secundarias, mientras que la gracia es la causa principal y esencial.

Devoto: ¿Cuáles son los obstáculos que impiden la realización del Sí mismo?
M.: Los hábitos de la mente (vasanas).

D.: ¿Cómo vencer los hábitos mentales (vasanas)?
M.: Realizando al Sí mismo.

D.: Eso es un círculo vicioso.
M.: Es el ego el que suscita esas dificultades creando obstáculos, y después sufre la perplejidad de las aparentes paradojas. Encuentre quién hace las preguntas y el Sí mismo será encontrado.

D.: ¿Cuáles son las ayudas para la realización?
M.: Las enseñanzas de las Escrituras y de las almas realizadas.

D.: ¿Pueden ser esas enseñanzas debates, discusiones y meditaciones?
M.: Sí, todas éstas son sólo ayudas secundarias, mientras que lo esencial es la gracia del Maestro.

D.: ¿Cuánto tiempo le llevará a uno obtener eso?
M.: ¿Por qué desea saberlo?

D.: Para darme esperanza.
M.: Ese deseo es un obstáculo. El Sí mismo está siempre aquí, no hay nada sin él.
Sea el Sí mismo, y los deseos y las dudas desaparecerán. Ese Sí mismo es el presenciador en los estados de sueño profundo, de sueño con sueños y de vigilia.
Estos estados pertenecen al ego. El Sí mismo trasciende al ego. ¿No existía usted en el sueño profundo?.
¿Sabía usted entonces que estaba dormido o que no era consciente del mundo? Sólo en el estado de vigilia usted describe la experiencia del sueño profundo como inconsciencia; por consiguiente, la consciencia cuando usted está dormido es la misma que cuando usted está despierto. Si usted sabe qué es esta consciencia de la vigilia, conocerá la consciencia que presencia los tres estados. Esta consciencia puede ser encontrada buscando la consciencia como ella era en el sueño profundo.

D.: En ese caso, me quedo dormido.
M.: ¡No hay mal en ello!

D.: Es un vacío.
M.: ¿Para quién es el vacío? Encuéntrelo. Usted no puede negarse a sí mismo nunca. El Sí mismo es siempre y continúa en todos los estados.

D.: ¿Debo permanecer como si estuviera en el sueño profundo y presenciar al mismo tiempo?
M.: Sí. La presenciación es el estado de vigilia. Por consiguiente, ese estado no será un estado de sueño profundo, sino de sueño profundo sin sueño profundo. Si usted sigue los pasos a sus pensamientos, será extraviado por ellos y se encontrará en un laberinto sin fin.

D.: Así pues, debo retroceder a la fuente de los pensamientos.
M.: Exactamente; de esa manera, los pensamientos desaparecerán y sólo quedará el Sí mismo. De hecho, para el Sí mismo no hay ningún adentro ni ningún afuera. Todo eso son también proyecciones del ego. El Sí mismo es puro y absoluto.

D.: Esto se comprende sólo intelectualmente. ¿No es el intelecto una ayuda para la realización?
M.: Sí, hasta una cierta etapa. Pero aún así, comprenda que el Sí mismo trasciende el
intelecto —el intelecto debe desvanecerse para obtener el Sí mismo.


D.: ¿Ayuda mi realización a otros?
M.: Sí, ciertamente. Es la mejor ayuda posible. Pero no hay ningún otro a quien ayudar. Pues un ser realizado ve el Sí mismo de la misma manera que un orfebre aprecia el oro en diversas joyas. Sólo cuando usted se identifica con el cuerpo, las formas y las figuras están aquí. Pero cuando usted trasciende su cuerpo, los otros desaparecen junto con su consciencia corporal.

D.: ¿Ocurre eso también con las plantas, los árboles, etc.?
M.: ¿Existen ellos aparte del Sí mismo? Averígüelo. Usted piensa que los ve. El pensamiento es proyectado desde su Sí mismo. Encuentre de dónde surge. Los pensamientos cesarán de surgir y sólo quedará el Sí mismo.

D.: Yo comprendo teóricamente. Pero todavía están aquí.
M.: Sí. Es como una función de cine. Hay la luz en la pantalla y las sombras que pasan rápidamente impresionan a la audiencia con la puesta en acto de alguna obra. Similarmente, será también así si en la misma representación se muestra también un público.
El veedor y lo visto estarán entonces sólo en la pantalla. Aplíquese esto a usted mismo.
Usted es la pantalla, el Sí mismo ha creado al ego, el ego tiene sus acrecencias de pensamientos que se muestran como el mundo, los árboles, las plantas, etc., sobre los cuales usted está preguntando. En realidad, todos éstos no son nada sino el Sí mismo. Si usted ve al Sí mismo, encontrará que todo es lo mismo, por todas partes y siempre. No existe nada más que el Sí mismo.


D.: Sí, aunque comprendo sólo teóricamente. Sin embargo, las respuestas son simples, bellas y convincentes.
M.: Incluso el pensamiento, «yo no comprendo» es un obstáculo. De hecho, sólo el Sí mismo ES.

CONVERSACIONES (I) registradas por Sri MUNAGALA S. Venkataramiah (actualmente, Swami RAMANANANDA Saraswati), un discípulo muy antiguo de Sri Ramana Maharshi.

"Como ya se ha indicado, nosotros no somos otro que el Sí mismo siempre; pero, al asociarnos con la ignorancia de la limitación, con un ego, olvidamos al Veedor y nos identificamos con lo visto. ¿Y qué podemos hacer al respecto? Este hábito es muy antiguo. La mente lo ha imaginado nacimiento tras nacimiento, lo ha fabricado siglo tras siglo, y está tan envuelta en la ignorancia, que ahora es renuente, y aunque lo quiera, es casi incapaz de desenredarse de las esclavitudes del mundo ilusorio que ella misma ha creado.
Usted es el Sí mismo, —nos dice él— nada más que el Sí mismo. Todo lo demás es
sólo imaginación. Por lo tanto, SEA el Sí mismo aquí y ahora. No es necesario huir a un bosque ni encerrarse en una habitación; prosiga sus quehaceres básicos, pero libérese de su asociación con el hacedor de ellos. El Sí mismo es el Presenciador, usted es Eso
."

Este último texto procede de la introducción escrita por SADHU ARUNACHALA (el Mayor A. W. Chadwick) 1º de enero de 1955

martes, 14 de abril de 2009

MAHASAMADHI - 14 de abril

El final llegó el 14 de abril de 1950. Esa tarde Sri Bagavan estaba dando darsana a los devotos que llegaron. Todos los presentes en el Asrama sabían que el fin estaba cerca. Se sentaron cantando el himno de Ramana a Arunachala con el estribillo Arunachala-Siva. Sri Bagavan pidió a sus asistentes que le sentaran. Abrió sus ojos luminosos y bondadosos durante un breve espacio de tiempo. Tenía una cierta sonrisa. Una lágrima de felicidad brotó del borde exterior de sus ojos, y a las 8:47 la respiración se detuvo. No hubo ninguna agonía, ningún espasmo, ninguno de los signos de muerte. En ese mismo momento, un cometa se deslizó lentamente por el cielo, alcanzó la cumbre de la colina sagrada, Arunachala, y desapareció tras ella. 

La inmortalidad está reservada solo para aquellos que han muerto a su ego, al sucio y vacío sentido «Yo soy el cuerpo», el cual vela su naturaleza inmortal de Sat-Chit-Ananda, la única Cosa amada. Sadhu Om: Algunos aspirantes extraviados emprenden diferentes tipos de yogas para impedir la muerte del cuerpo o al menos para alargar su vida, en la falsa creencia de que eso es la inmortalidad. Apiadándose de tales gentes, Sri Bhagavan define aquí claramente la verdadera Inmortalidad. 

Debido al engaño de que el forastero cuerpo es «Yo», parecen acontecernos el nacimiento y la muerte. Por consiguiente, la inmortalidad, nuestra verdadera naturaleza, solo es obtenida cuando este engaño es completamente eliminado. Sadhu Om: Nacimiento y Muerte solo acontecen al cuerpo, pero al tomar el cuerpo como «Yo» nosotros sentimos «yo he nacido y yo moriré». Por consiguiente, si nosotros queremos devenir inmortales, solo tenemos que desechar esta ilusoria identificación con el cuerpo, y entonces comprendemos que nosotros somos el Sí mismo Siempre-Innacido y Siempre-Inmortal. 

La muerte no es nada sino el engaño de que «Yo soy el forastero cuerpo», y la Inmortalidad no es nada sino la Felicidad que se obtiene cuando ese engaño muere por medio del conocimiento del Sí mismo no-dual. 

¿Puede ser obtenida la inmortalidad a no ser que el que toma este cuerpo como «Yo» muera como el Sí mismo, habiendo devenido temeroso de la muerte de este cuerpo, y, por consiguiente, habiendo indagado «¿Quién es este yo?»?.

 Sabe y acepta que la Inmortalidad es solo el brillo de la verdadera Claridad [i.e., la pura Consciencia], sin el engaño de las modificaciones mentales. La muerte no puede ser vencida por nada más que esa Pura Consciencia. Sadhu Om: Como la muerte es el resultado de la ignorancia, en este verso se dice que solo puede ser vencida por el Conocimiento, la Pura Consciencia del Sí mismo Textos procedentes de BHAGAVAN RAMANA, biografía de M.P.MAHADEVAN, y GURU VACHAKA KOVAI de Sri MURUGANAR.

GRUPO TASIS

INFORMACIÓN sobre el grupo y enlace al mismo https://blog.imx-gp.es/tasis