viernes 20 de noviembre de 2009

La Grandeza de la Realidad

(Unmai Matchi Tiran)

980
Existencia [literalmente, ser eso que existe] es la naturaleza de Sí mismo. Todas las otras cosas que no sean ese uno [el Sí mismo] son una multitud de falsas imaginaciones [kalpanas] y no pueden existir [realmente]. Todas ellas salen del Sí mismo, pero éste [el Sí mismo] no sale nunca [i.e., no deviene nunca no-existente].

Sadhu Om: Aquí la palabra «existencia» [uladadal] denota nuestra verdadera existencia-consciencia [la sensación de nuestro ser] que está exenta de cuerpo y mente. Aunque la mente, el cuerpo y el mundo, siendo irreales, desaparecen durante el sueño profundo, la muerte y la disolución, solo nosotros [el Sí mismo o el Brahman] somos eso que brilla como la indestructible existencia-consciencia.

981
El [Sí mismo] que existe como la forma de consciencia, no deviene no-existente. Si uno permanece exento de otros conocimientos, [es decir] si las imaginaciones engañosas, irreales y duales [sobreimpuestas] sobre la consciencia son eliminadas, para el que existe [así] como [mera] consciencia no hay ninguna destrucción.

Sadhu Om: Solo aquellas cosas que son conocidas por la mente como objetos están sujetas a ser destruidas, mientras que nosotros, que somos existencia-consciencia, no podemos ser destruidos nunca. Puesto que la pura consciencia «Yo soy» brilla incluso después de que el ego, el conocedor de los objetos, ha sido destruido, no puede haber nunca destrucción para nosotros.

982
El Sí mismo, el Pleno [paripurnam], parece como si fuera completamente no-existente [sunya] a aquellos que tienen pramada [no-atención al Sí mismo], la cual mata al Sí mismo [y la cual viene a la existencia] cuando el «yo» surge [aunque sea solo] un poco debido a la sobreimposición [de los adjuntos o upadhis] sobre el propio supremo Sí mismo de uno, que es la suprema Realidad.

Michael James: Pramada o no-atención al Sí mismo, al propio ser de uno, viene a la existencia solo cuando surge el ego, la irreal sensación «yo soy fulanito», debido a la sobreimposición del adjunto [upadhi] «fulanito» sobre la pura consciencia «Yo soy». Puesto que la sobreimposición de este adjunto vela la verdadera naturaleza del Sí mismo, el puro «Yo soy», y la hace aparecer como si fuera no-existente, se dice que pramada mata al Sí mismo.

Sri Muruganar: Puesto que solo el pensamiento «yo» es el ego, cuando surge [aunque sea solo] un poco, la esclavitud viene a la existencia debido a la sensación «Yo soy el cuerpo» [dehatma-buddhi], y, por consiguiente, nace la ignorancia [ajñana] conocida como pramada, que es una caída de [la permanencia como] el Sí mismo. Sabe que en verdad solo éste es el pecado de matar al Brahman [brahma-hatja dosha]. Para aquellos jivas esclavizados que están así bajo el dominio de pramada, el Pleno parece ser un estado que no puede ser conocido, y [así] parece como si fuera no-existente [sunya].

983
El que se conoce a sí mismo como el grande, el estado real [de Sí mismo], en lugar de conocerse erróneamente a sí mismo como el que ve objetos fuera, obtiene el estado de plenitud de paz, habiendo perdido por medio de [la adecuada discriminación] el deseo de todos los óctuples siddhis.

Sadhu Om: Este verso también puede leerse junto con los versos del 645 *y siguientes* en el capítulo «El Corte de la Atención Objetiva».
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645
La verdadera intención de las escrituras al decir «Conoce la verdad de ti mismo», no es nada sino hacer que uno abandone la atención objetiva, el falso conocimiento. ¿Por qué? Porque la verdad de uno mismo brilla siempre en cada uno como «Yo soy», lo mismo que el sol.

646
El Sí mismo, el brillo de la Gracia, que no se revela cuando es buscado por la mente, la cual es meramente una atención objetiva [es decir, una atención hacia la segunda y tercera personas], se revela cuando esa atención objetiva [la mente] cesa de funcionar. «Cuando yo la miro, la recién cesada solo mira hacia el suelo, pero cuando no la miro, ella me mira amorosamente y sonríe tiernamente dentro con alegría».
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Sadhu Om: Solo aquellas personas que están engañadas pensando que los objetos existen fuera y son reales, consideran que los óctuples poderes ocultos [ashta-siddhis] son maravillosos y dignos de ser obtenidos. Pero el que se conoce a sí mismo como el Sí mismo, la existencia-consciencia, y que con ello ha abandonado el conocimiento objetivo, comprende la inutilidad e irrealidad de todos los siddhis, y, por consiguiente, los rechaza como triviales y permanece en la felicidad de Sí mismo, la única realidad.

984
El Poderoso que [siempre] se adhiere a la realidad nunca tiene miedo, debido al engaño mental, de nada.

Sadhu Om: Una sensación de miedo solo puede surgir en uno mientras uno está engañado pensando que existe realmente algo distinto de uno mismo. Pero el Héroe que ha obtenido la fuerza de la Auto-permanencia [nishta-bala] tiene la firme e inquebrantable experiencia de que solo existe Él, la realidad. Por consiguiente, puesto que ninguna otra cosa existe en Su perspectiva, ni el miedo ni la confusión pueden surgir para Él.


Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM y Michael JAMES] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones, Traducción de Pedro RODEA.

jueves 12 de noviembre de 2009

Usted no es un objeto de conocimiento

1 de febrero de 1939 - 621.
Pregunta un caballero de Hardwar: —Cuando me analizo a mí mismo, voy más allá del intelecto, y entonces no hay ninguna felicidad.
BHAGAVAN: El intelecto es sólo un instrumento del Sí mismo. No puede ayudarle a usted a conocer lo que es más allá de sí mismo.

D.: Lo entiendo. Pero no hay ninguna felicidad más allá de él.
BHAGAVAN: El intelecto es el instrumento con el que nosotros conocemos las cosas desconocidas. Pero usted ya es conocido, siendo el Sí mismo, el cual es, él mismo, conocimiento; así pues, usted no deviene nunca el objeto del conocimiento. El intelecto hace que usted vea cosas fuera, y no eso que es su propia fuente.

D.: (Se repite la pregunta.)
BHAGAVAN: El intelecto es útil hasta ahí; le ayuda a analizarse a usted mismo, y no va más allá. Entonces debe sumergirse en el ego y debe buscarse la fuente del ego. Si se hace eso, el ego desaparece. Permanezca como esa fuente y entonces el ego no surge.

D.: No hay ninguna felicidad en ese estado.
BHAGAVAN: «No hay ninguna felicidad» es solo un pensamiento. El Sí mismo es felicidad, pura y simple. Usted es el Sí mismo. Así pues, usted no puede ser sino felicidad; al serlo, usted no puede decir: «aquí no hay ninguna felicidad». Eso que lo dice no puede ser el Sí mismo; eso es el no-Sí mismo y debe ser desechado para realizar la felicidad del Sí mismo.

D.: ¿Cómo ha de hacerse eso?
BHAGAVAN: Vea de dónde surge el pensamiento. Es de la mente. Vea para quién funciona la mente o el intelecto. Para el ego. Sumerja el intelecto en el ego y busque la fuente del ego. El ego desaparece. «Yo sé» y «yo no sé» implican un sujeto y un objeto. Se deben a la dualidad. El Sí mismo es puro y absoluto, Uno y solo. No hay dos sí mismos de modo que uno pueda conocer al otro. ¿Qué es la dualidad entonces? Ella no puede ser el Sí mismo que es Uno y solo. Ella debe ser el no-Sí mismo. La dualidad es la característica del ego. Cuando surgen los pensamientos la dualidad está presente; sepa que ella es el ego, y busque su fuente.
El grado de ausencia de pensamientos es la medida de su progreso hacia la Realización del Sí mismo. Pero la Realización del Sí mismo no admite progreso; ella es siempre la misma. El Sí mismo permanece siempre en realización. Los obstáculos son los pensamientos. El progreso es medido por el grado de eliminación de los obstáculos para comprender que el Sí mismo está siempre realizado. Así pues, los pensamientos deben ser controlados buscando a quién surgen. Así pues, usted va a su Fuente, donde ellos no surgen.

D.: Las dudas están surgiendo siempre. De ahí mi pregunta.
M.: Una duda surge y es aclarada; surge otra y es aclarada, dando paso a otra; y así sucesivamente. Así pues, no hay ninguna posibilidad de aclarar todas las dudas. Vea a quién surgen las dudas. Vaya a su fuente y permanezca en ella. Entonces cesan de surgir. Así es como han de ser aclaradas las dudas. Atma samstham manah krtva na kinchidapi chintayet.

D.: Para eso sólo puede ayudarme la Gracia.
BHAGAVAN: La Gracia no es exterior. De hecho, su mismo deseo de Gracia se debe a la Gracia que ya está en usted.


Texto procedente de CONVERSACIONES CON BHAGAVÂN (III), estas «Conversaciones» abarcan un periodo de cuatro años (1935-1939), y fueron registradas por Sri Munagala S. Venkataramiah (actualmente, Swami Ramanananda Saraswati), un discípulo muy antiguo de Sri Ramana Maharshi.

viernes 6 de noviembre de 2009

La sabiduría del silencio eterno

Habla simplemente solo cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra por la boca, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras inadecuadas y que proyecten imágenes negativas, porque se reproducirá alrededor de ti todo aquello que has “fabricado” con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes que exponer nada bueno, verdadero y útil, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía. El universo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo mismo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxitos y si lo haces con el fracaso, tendrás igualmente fracasos. Así podemos observar que las circunstancias en las que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía, sin emociones densas y sin prejuicios, siendo como un espejo sin emociones, aprendes a hablar de otra manera. Con la mente tranquila, silenciosa, sin permitirle que imponga sus propias opiniones y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, permite simplemente que una comunicación sincera y fluida se produzca.

No te des mucha importancia, sé humilde pues cuanto más te muestres superior, inteligente y prepotente, te vuelves más prisionero de tu propia imagen, viviendo en un mundo ilusorio y lleno de tensión.

Sé discreto y preserva tu intimidad, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila, volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao.

No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre y que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los demás a percibir sus propias cualidades, sus virtudes y a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego, creando inevitablemente crisis y problemas. Ten confianza en ti mismo y preserva tu paz interna, evitando entrar en la provocación o en las intrigas ajenas.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada y sin tomar consciencia profunda de la situación, te crearás conflictos. La gente no tiene confianza de aquellos que dicen Sí muy fácilmente, pues saben que esa promesa no es firme y carece de valor. Entra en contacto con tú silencio interior, para considerar todo aquello que se pueda presentar, y tan solo después toma tu decisión. Así desarrollarás confianza en ti mismo y sabiduría. Si realmente hay algo que no sabes o para lo que no tienes una respuesta adecuada, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber todo, siempre quiere tener razón y siempre procurará dar su opinión, de forma muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente aparenta saber.

Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que emites un juicio sobre alguien, lo único que haces es expresar tu opinión personal, esto es una pérdida de energía, y tan solo constituye “puro ruido”. Juzgar es una manera de esconder tus propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá jamás ni una sola palabra.

Recuerda que todo lo que te molesta de los demás, es tan solo una proyección de aquello que todavía no has resuelto en ti mismo. Deja que cada cual resuelva sus propios conflictos y concentra tu atención y tu energía en tu propia vida.

Ocúpate de ti mismo, y no te defiendas. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le otorgas un mayor énfasis a su agresión. Si aceptas no defenderte, estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencerles de nada para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra, para reeducar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte del silencio. Busca un día a la semana en el que te abstengas de hablar. O por lo menos, trata de no hacerlo por algunas horas al día según lo que te permita tú calendario/ horario personal. Este es un excelente ejercicio para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado, en vez de tratar de explicar con palabras qué es el Tao. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna (la Vacuidad del Vacío) reemplazará a tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón (tú SER Esencial) y con él el poder de la sabiduría silenciosa. Gracias a este poder, atraerás hacia ti la fuerza necesaria para darte cuenta que NO necesitas realizarte o liberarte, pues ya lo estas, siempre lo estuviste y nunca dejaras de estarlo. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se entrometa, se ponga en su lugar. El poder se revela cuando el ego se queda tranquilo y apagado, en segundo plano. Si por el contrario tu ego, te domina y se impone, abusando de su pretendido poder, éste se convertirá en una especie de veneno, y de esta manera ejercerá sobre ti su tiránico control, contaminándote progresivamente.

Quédate en silencio, y cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe sobre la faz de la tierra. No trates de forzar, manipular o controlar a los otros.

Conviértete en tu propio maestro y deja que los demás sean lo que son, o lo que tengan la capacidad de ser. Dicho de otra manera, vive siguiendo la vía sagrada del Tao.


Lecciones de Sabiduría Perenne de un texto ANÓNIMO/ perteneciente al Taoísmo CHINO

jueves 5 de noviembre de 2009

¿Quién soy yo?

1. ¿Quién soy yo?

BHAGAVAN: Yo no soy el cuerpo grosero que está compuesto de los siete humores (dhatus); yo no soy las cinco facultades de sensación, a saber, los sentidos del oído, el tacto, la vista, el gusto, y el olfato, que aprehenden sus objetos respectivos, a saber, el sonido, la textura, el color, el sabor, y el olor; yo no soy las cinco facultades de acción, a saber, las facultades del habla, la locomoción, la aprehensión, la excreción, y la procreación, que tienen como funciones respectivas, hablar, moverse, agarrar, excretar, y gozar; yo no soy los cinco soplos vitales, prana, etc., que desempeñan respectivamente las cinco funciones de inhalar, etc.; yo no soy siquiera la mente que piensa; yo no soy tampoco la nesciencia, que solo está dotada de las impresiones residuales de los objetos, y en la cual no hay ningún objeto ni ningún funcionamiento.

2. Si yo no soy ninguno de estos, entonces ¿quién soy yo?

BHAGAVAN: Después de negar todo lo mencionado arriba como «esto no», «esto no», sólo ese Conocimiento que queda —sólo eso yo soy.

3. ¿Cuál es la naturaleza del Conocimiento?

BHAGAVAN: La naturaleza del Conocimiento es SAT CHIT ANANDA (existencia-consciencia-felicidad).

Texto procedente de ¿Quién Soy Yo? (Nan Yar?) de Sri BHAGAVAN RAMANA MAHARSHI

viernes 30 de octubre de 2009

Sobre el camino (marga)

17-2-46
Cierto joven que ha venido con una carta de introducción de la Misión Ramakrishna de Madrás, preguntó a Bhagavân: ¿Cuál es el camino mas apropiado para mí?

BHAGAVÁN: Cuando hablas de un camino, ¿dónde estás y adónde quieres ir? Si sabes eso, podemos hablar del camino más adecuado para llegar. Conoce primero dónde estás y quién eres. No hay que llegar a ninguna parte. Eres realmente lo que eres, pero no puedes comprenderlo. Eso es todo.

Un poco después, otro visitante preguntó a Bhagavân: Ahora practico el camino del japa. ¿Es correcto?

BHAGAVÁN: Sí. Es muy bueno. Puedes continuar practicándolo.


Texto procedente de DÍA A DÍA CON BHAGAVÂN, recopilador A. DEVARAJA MUDALIAR, traducción de Ernesto BALLESTEROS, Editorial ETNOS-INDICA-MAD-1995

jueves 22 de octubre de 2009

El Conocimiento de la Realidad


(Tattva-Jñana Tiran)

865
Solo cuando el engaño del ego, el sentido de individualidad [jiva-bodha] —que surge de la artera Maya, que hace muchas heroicas obras con inmenso poder y autoridad [como si ella estuviera separada del Brahman y fuera igual al supremo Brahman]— es destruido, surge la experiencia del supremo Auto-conocimiento [Paramatma-bodha].

Sadhu Om y Michael James: De la falsa Maya surge el aparentemente real sentido de individualidad, la falsa concepción «yo soy un jiva». Solo cuando es destruido este falso sentido de individualidad, se obtiene el conocimiento de la realidad. Aunque Maya crea el sentido de individualidad como si ella tuviera gran poder y autoridad, de hecho ella es «ma-ya» [literalmente «lo que no es»]. Por consiguiente, si el conocimiento de la realidad debe amanecer, debe descubrirse que Maya y toda su creación es no-existente, lo mismo que, si la cuerda debe ser conocida como ella es realmente, debe descubrirse que la serpiente es no-existente.

866
Cuando el sentimiento «yo soy el cuerpo» [dehatma-buddhi] desaparece, acaban la engañosa confusión y las ansiedades. ¡Aha! El «Yo» que brilla en el corazón en el que la indagación está instalada, es la suprema consciencia sin-diferencia [nirvikalpa chit-param].

Sadhu Om: Puesto que la causa raíz de todas las diferencias [vikalpas] es el dehatmabuddhi,y puesto que el dehatma-buddhi es destruido por la indagación, eso que brilla en el Corazón como resultado de la indagación es el sat-chit-ananda sin-diferencia.

867
Solo Dios, que parece ser no-existente, es siempre existente, mientras que uno
mismo [el individuo], que parece ser existente, es siempre no-existente. Solo el
estado de ver así la propia no-existencia [maya] de uno puede decirse que es el
supremo Jñana.


868
Solo Sahaja samadhi, el silencio de sattva, es la belleza de tattva-jñana [el
conocimiento de la realidad]
.

Michael James: Sattva es uno de los tres gunas o cualidades de la mente. Sin embargo, en algunas escrituras tales como Kaivalya Navanitham se dice que sattva es la naturaleza original o primordial de la mente. Por consiguiente, en este verso se dice que en el estado natural [sahaja-samadhi] este sattva —la naturaleza primordial de la mente— es silente.

Sri Muruganar: Aunque sahaja samadhi es el estado que trasciende los tres gunas [sattva, rajas y tamas], puesto que solo sattva es la naturaleza primordial de la mente,se usa aquí la frase «sattva-nouma» [el silencio de sattva].


Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM y Michael JAMES] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones.

jueves 15 de octubre de 2009

La Unidad de la Mente


(Samashti Mana Tiran)
841
Se dice que la mente es dos [buena o mala] solo respecto a las tendencias buenas y malas que la influencian. Sabe que al escrutarla es realmente una única mente que funciona diferentemente como una mente buena y como una mente mala.

Sadhu Om: La misma idea es expresada también en prosa en el siguiente pasaje de ¿Quién soy yo?: «No hay dos mentes, una mente buena y una mente mala. La mente es solo una. Solo las tendencias [vasanas] son de dos tipos, auspiciosas [subha] e inauspiciosas [asubha]. Cuando la mente está bajo la influencia de las tendencias auspiciosas, es llamada una mente buena, y cuando está bajo la influencia de las tendencias inauspiciosas, es llamada una mente mala».

842
Considerar «Ésta es mi mente, ésa es tu mente» es la causa de la esclavitud. Pero cuando la mente brilla como ella es, [es decir, como] el poder de la clara Auto-consciencia suprema, es ciertamente solo una. Sabe esto.

843
Sabe que el único «Yo» real parece ser muchos «yoes» debido a la perspectiva del cuerpo [i.e., debido a la perspectiva errónea de que cada cuerpo es un «yo»]. Pero por medio de la perspectiva del Sí mismo, la única existencia-consciencia eterna, sabe que todos son uno.



Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones.

jueves 8 de octubre de 2009

Sobre los pecados y el vacio

Sobre los pecados
Un visitante de Bengala preguntó a Bhagavân: Shankara dice que somos libres, no esclavos, y que volveremos a Dios, de donde hemos salido como chispas que saltan del fuego. En ese caso, ¿por qué debemos evitar cometer todo tipo de pecados?

BHAGAVÂN.: Es cierto que no estamos esclavizados, es decir, que el Sí mismo no admite esclavitud. También es cierto que puedes regresar en cualquier momento a tu fuente. Pero mientras tanto, si cometes pecados, como tú los llamas, tienes que afrontar las consecuencias de tales pecados. No puedes huir de sus consecuencias. Si un hombre te golpea, puedes decir: Soy libre, no estoy esclavizado por esos golpes y no siento dolor. Deja que me siga golpeando. Si puedes sentir de este modo, puedes ir y hacer lo que quieras. ¿Qué utilidad tiene decir: Yo soy libre, solamente con la boca?


El vacío de la mente o sunya
Después de almorzar, Mr. Bhargava, un anciano procedente de Jhanai, en Uttar Pradesh, formuló las dos cuestiones siguientes:
1) ¿Cómo puedo buscar el yo de principio al fin?
2) Cuando medito me sumerjo en un estado vacío. ¿Qué tengo que hacer a partir de ese momento?


BHAGAVÂN: No importa que lleguemos a ver visiones o a escuchar ciertos sonidos o cualquier otra cosa, o que sintamos estar en el vacío. Durante todo el proceso, ¿estabas tú presente o no estabas allí? Incluso durante ese vacío del que hablas, debes haber estado allí para poder decir que estabas experimentando un vacío. La búsqueda del yo del principio al fin sólo consiste en fijar la atención en ese yo que siempre está presente. En todos los libros de Vedânta encontrarás esta pregunta hecha por el discípulo y contestada por el maestro sobre el vacío o la nada que queda. La mente es la que ve objetos y tiene experiencias y la que siente un vacío cuando deja de ver y experimentar los objetos, pero esa mente no eres tú. Tú eres la constante iluminación que alumbra tanto la experiencia objetiva como el vacío. Es como la luz del teatro, que permite ver el teatro, a los actores y la obra que se está representando, pero también sigue encendida y te deja ver el teatro cuando la obra ha terminado y todos se han marchado de allí. Podemos poner otro ejemplo: Vemos objetos a nuestro alrededor, pero en la completa obscuridad no podemos verlos y decimos: No veo nada. Incluso en ese momento, los ojos tienen que estar allí, viendo, para decir que no ven nada. Del mismo modo, tú sigues existiendo incluso en ese vacío del que hablas.


Texto procedente de DÍA A DÍA CON BHAGAVÂN, recopilador A. DEVARAJA MUDALIAR, traducción de Ernesto BALLESTEROS, Editorial ETNOS-INDICA-MAD-1995

miércoles 30 de septiembre de 2009

El Nudo del Ego

156
La razón de nuestro error de ver un mundo de objetos frente a nosotros es que nosotros hemos surgido como un «yo» separado, el veedor, debido a nuestra falta de atención a la vasta perfección de la Auto-Consciencia, que es nuestra Realidad.

Sadhu Om: Cuando nuestra ilimitada Existencia es confinada erróneamente por la identificación con el cuerpo limitado, nuestro propio Sí mismo aparece como el mundo y Dios, los cuales parecen ser entidades separadas de «yo», el veedor. Sin embargo, estos objetos separados aparecen solo en la visión del ego, y no en la visión del Sí mismo.

157
El falso, engañoso y auto-cegado nudo del ego, creyendo que el cuerpo es real, desea ciegamente diversas seducciones que son todas imaginadas como la azuleidad del cielo, y así se vuelve rígido.

158
Es solo la visión que está cegada al ilimitado Sí mismo, al haberse velado a sí misma como «Yo soy el cuerpo», la que aparece también como el mundo ante ella.

159
La vida del sucio ego, que toma erróneamente un cuerpo como «Yo» y como «mi lugar», es meramente una falsa imaginación vista como un sueño en el Supremo Sí mismo puro y real.

160
Este ficticio jiva, que vive como «Yo [soy el cuerpo]», es también una de las imágenes en la pantalla.

Comparar el verso 1218.
1218
Solo la pantalla, la base inmóvil, es el Brahman [o Sí mismo]. El alma, Dios y los mundos son solo las imágenes móviles en la pantalla inmóvil. [Por consiguiente] sabe que todo lo que se ve [en esa pantalla] es una ilusión [maya].

Sadhu Om: El jiva, nuestro falso ser, es una mera proyección sobre la pantalla de
nuestro verdadero Ser, el Sí mismo. En una película de cine donde se muestra la escena de una corte real, se ve al rey viendo a su corte; lo mismo que ese rey parece ser un veedor, aunque de hecho es una de las imágenes insencientes [i.e., lo visto], así también el jiva parece ser un veedor viendo el mundo, aunque de hecho es también una de las imágenes insencientes proyectada sobre la pantalla del Sí mismo.

Michael James: Los tres versos de arriba revelan que el mundo, el alma y Dios solo pueden ser vistos cuando el Brahman no es visto, pero que sin el Brahman no puede haber ningún mundo, ni alma ni Dios, y que, aunque el Brahman es así la realidad o a base sobre la cual ellos aparecen, es diferente de ellos. Por consiguiente, este verso concluye bosquejando la inferencia, «Todo lo que se ve (i.e., el mundo, el alma y Dios) es una ilusión».

Remitirse al verso 871 y nota.
871
La convicción creada por los sentidos de que la apariencia es real es una convicción errónea. Sabe que tanto los sentidos, los cuales hacen que la apariencia sea conocida, como el jiva, el conocedor de ella, son del mismo grado de realidad que la apariencia.

Sadhu Om: Puesto que el conocedor [el jiva], lo conocido [la apariencia del mundo] y el acto de conocer [el acto de percibir el mundo por medio de los cinco sentidos] forman una tríada [triputi], todos ellos son igualmente falsos. En otras palabras, puesto que el jiva que es visto y su acto de ver son ambos una parte en la apariencia del mundo, los dos son tan irreales como esa apariencia. Para ilustrar esto, supongamos que se hace una película de un rey viendo a su vez una película; cuando se proyecta esta película, ¿no son tanto el rey como su acto de ver la película, imágenes en la película?.



Textos procedentes del GURU VACHAKA KOVAI - obra de Sri MURUGANAR, [con comentarios de Sri Sadhu OM y Michael JAMES] sobre las enseñanzas de Bhagaván Sri RAMANA MAHARSHI, Ignitus ediciones.
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