viernes, 20 de enero de 2012

NO EMPUJES EL RÍO, porque fluye solo


Las creencias me traen problemas. Son rígidas. No evolucionan con los cambios que están constantemente ocurriendo. No se adaptan. Tampoco sirve cambiar de creencia, ya que traería los mismos problemas. La creencia excluye toda nueva evidencia, aunque sea o no verdad en un momento dado. Lo que si tiene sentido para mi es la tentatividad, la forma en que caminan los elefantes, que antes de colocar su peso sobre el terreno lo prueban para ver si los sostendrá o no. Cada paso con cada píe, porque la última vez no dice nada acerca de esta vez.  De una carta de Barry STEVENS.




     Barry Stevens (1902-1985) era escritora y  terapeuta Gestáltica, desarrolló su propia sistematización de la Terapia de la gestalt  y el trabajo del cuerpo, basado en el conocimiento de los procesos del cuerpo.
     Para el Movimiento de Potencial Humano de los años 70, ella dio una clase de “magistral”, pero rechazó siempre aceptar este tipo de papeles.
     Trabajó - entre otros - con los psicoterapeutas: Fritz PERLS y Carl ROGERS, y fue amiga de Bertrand RUSSEL y Aldous HUXLEY entre otros.
   

     Obras: Su obra principal es No empujes el río (porque fluye solo), Cuatro Vientos editorial – Chile, 1979. (Se ha reeditado actualmente)
•    Persona a persona: El problema de ser humano,  escrito en conjunto por Carl ROGERS y Barry STEVENS, con contribuciones de Eugene GENDLIN, Juan M. SHLIEN, y Wilson VVAN DUSEN, prensa verdadera de la gente, 1967, ISBN 0-911226-01-X (papel) y ISBN 0-911226-00-1 (paño).
•    Trabajo del cuerpo, en la gestalt  escrito en colaboración con su hijo, también terapeuta, Jhon O. STEVENS  ed., Prensa verdadera de la gente, 1975, P. 157 - 184, ISBN 091122615X pbk.
•    Explosión hacia fuera que ríe, Barry Stevens, Celestrial Arts, 1985.


NO EMPUJES EL RÍO, porque fluye solo

lunes, 2 de enero de 2012

HUNDIÉNDOME en MI MISMO


Vosotros ya sois, lo sepáis o no, sólo que no sabéis qué hacer con esa percepción de ser,  sin embargo la certeza más inequívoca que tenéis es vuestra existencia, sabéis y no dudáis un instante que estáis vivos, que existís. Pues bien, se trata de mantener  continuadamente la percepción de “yo existo” y aislarla de todos los demás mensajes que recibe la consciencia. Tal percepción debe ser sostenida con la mirada interna y nunca perdida de vista. Debéis saltar por encima de cualquier duda que aparezca en la mente y no romper la percepción o consciencia de la propia existencia. Mantenerse en tal estado es denominado como Auto-consciencia la cual debe ser mantenida tanto en estado de meditación como durante la vida cotidiana ocupando el primer plano de entre todas las impresiones que se reciben; ya sean éstas externas o internas, la percepción de YO existo, Yo soy no debe ser barrida por ellas. Pronto se comprende que el que testifica el continuo cambio de las impresiones es el “existente” sin forma capaz de comprender, la Consciencia. Eso es lo que vosotros sois: el Testigo de todo cuanto ocurre a vuestro alrededor, el Observador de la propia existencia y el que sabe que ES. No hay ningún tipo de profundidad en ello, ¡es simple!. ¿Quién se da cuenta de las cosas?. ¡YO!. Esa es la respuesta. Pero ese YO, el que existe, debe ser desvinculado del cuerpo, pues permanece solo sin él. Solamente por la acción de la ignorancia sobre nuestra propia naturaleza es por lo que nos identificamos con el cuerpo incluyéndolo dentro de nuestro sentido de Individualidad. Un poco de práctica romperá esta falsa noción de entidad;  al igual que la mente, que es un fluctuar de pensamientos casi ininterrumpidos,  quedará silenciosa dejando paso a un estado de Silencio, quietud y Paz. Es así como todos los grandes maestros de todas las tradiciones han actuado y han encontrado el Silencio en ellos mismos. ¡No, no hay que visualizar nada!, sólo hay que asirse al sentido de existencia que siempre está ahí acompañándonos, ni siquiera hay que entender algo tan simple, tanto que hasta parece una broma pesada que se hayan levantado filosofías y tradiciones entorno suyo. No hay nada sagrado en ese acto, todo es demasiado natural para concederle una gota de devoción, pero, es la misma naturaleza humana la que crea la ilusión y la confusión de las diferentes metodologías y senderos. Lo único terrible es que nos olvidamos de esta simplicidad y sobre este olvido construimos nuestras vidas buscando sin cesar el bienestar que hemos perdido fuera de nosotros mismos.

Nada hay que buscar y nada hay para encontrar, vosotros sabéis que sois y no dudáis cuando se os habla de vuestra existencia, lo único que debéis hacer es mantener la sensación de ser. Conoceréis de primera mano el por qué la habéis perdido y tomaréis muy en serio esa cosa de la que tanto nos gusta hablar y filosofar, Maya.

Así pues, seguir el hilo de esta certeza de existencia y estaréis recorriendo el camino del Ser definitivamente. Toda enseñanza señala a esto, cuando os re-encontréis ya podéis dejarla, al igual que un ciego deja su bastón cuando recobra la vista. Esta certeza os liberará de todo sufrimiento y os dará la Paz sobre la que tanto y tanto habéis leído.
“Yo soy y sé que Yo Soy” hasta ahí debéis llegar para luego abandonarlo y entrar en el sueño profundo-despierto, estado que también pasó al olvido.

Todas las dudas que aparezcan sobre la práctica, así como experiencias, etc., serán expuestas aquí y se darán las respuestas necesarias para que podáis caminar directos hacia vuestro Ser-Existencia, al que la tradición llama Atman.

Incorporaréis esto al ejercicio: Prestad atención a la respiración, en el punto donde golpea el pecho, en el centro. No concentréis la atención, solo daos cuenta del ir y venir intentando no alterar el flujo natural. La respiración os mostrará su secreto

El Advaita en la práctica, texto procedente de HUNDIÉNDOME EN MI MISMO- Ed. INDIGO-2011 - Sri Parameshwar Maharaj

miércoles, 30 de noviembre de 2011

NADA ha de SER CONOCIDO AHÍ


«Tú eres Eso». Así pues, debemos comprender quién es ese «tú». La palabra «yo» viene de dentro; así pues, lo que nombra «tú» debe ser algo de dentro. Donde no hay nada, a eso se le llama el «cuerpo causal». También es llamado «ignorancia». Hay más felicidad en el cuerpo sutil que en el cuerpo grosero. Por supuesto, también hay felicidad en el cuerpo causal. Si todo desaparece, entonces sólo queda «ése» de quien todo desaparece. Ése de quien todo desaparece es el Presenciador. Esto significa que sólo permanece la Presenciación (el poder de conocer) —sólo un infinitésimo de la Presenciación Absoluta.

Esto es «Existencia-Conocimiento-Felicidad» (Sat-chit-ananda). ¿Quién era el que experimentaba o veía durante el sueño profundo que no había nada? La respuesta es «yo». Así pues, vosotros tuvisteis la experiencia de que no hay nada durante el sueño profundo. La «Existencia-Conocimiento-Felicidad» es el cuarto cuerpo. Él es Dios. Que «no hay nada» durante el sueño profundo es conocido sin la ayuda de la mente. Así pues, dejad en paz a ese «yo soy»; entonces, la modificación de la mente que dice «yo soy» también permanece en reposo. Ni siquiera es necesario ver cómo es esa modificación.

Si uno olvida el cuerpo causal, sólo entonces tiene que recordarlo. No es posible olvidarle; así pues, no tiene que practicarse ninguna contemplación. Uno debe meditar sin ser aconsejado por ningún concepto. Debe ser traído a la mente, y nada ha de ser conocido ahí, porque entonces aparecen dos, uno la mente y lo otro lo que es traído a la mente. Así pues, aparece la dualidad. Si uno trata de comprender sin discriminación, entonces aparece la dualidad. El sentido de ser, que significa «yo soy el que permanece », también ha de ser desechado. No hay nada como el no-sí mismo, pero se habla del no-sí mismo para permitir la comprensión. A menos que se extinga el «yo», no puede verse el Cielo. El Parabrahman es sin dualidad, lo cual significa que nosotros mismos somos «Eso». Por lo tanto, tenemos que ser «Eso» para conocer «Eso». Esto no requiere ningún otro medio, ni ningún otro instrumento. Si tenemos que experimentar algún otro objeto, entonces tenemos que verlo. Pero debido a que nosotros somos «Eso», por naturaleza somos «sólo Eso». Si abandonamos la consciencia de todo lo demás, entonces somos lo que somos. Nosotros no hemos olvidado nunca nuestra verdadera naturaleza. Así pues, no es necesario recordarla.

Sólo si se olvida, tiene que ser recordada. Por lo tanto, nuestra Naturaleza está más allá del recuerdo y del olvido. ¿Qué es la mente? Es exactamente como dormir profundamente por la noche. Todo lo que viene a vuestra memoria como recuerdo, es proclive a la muerte, es decir, está sujeto a ser olvidado.

 Sri Siddharameshwar Maharaj

jueves, 3 de noviembre de 2011

La lección de los PAJAROS, lección de perseverancia.




¿Te has puesto a observar
la actitud de los pájaros ante
las adversidades?


Están días y días haciendo su nido, recogiendo materiales
a veces traídos desde largas distancias...


... Y cuando ya está terminado y están prontos para poner
los huevos, las inclemencias del tiempo
o la obra del ser humano o de algún animal lo destruye
y tira por suelo lo que con tanto esfuerzo se logró...

¿Qué hace el pájaro?
¿Se paraliza,
abandona la tarea?

De ninguna manera. Vuelve a comenzar, una y otra vez,
hasta que en el nido aparecen los primeros huevos.


A veces -muchas veces- antes de que nazcan los pichones
algún animal, un niño, una tormenta, vuelve a destruir
el nido, pero esta vez con su precioso contenido...

Duele recomenzar desde cero... Pero aun así el pájaro
jamás enmudece ni retrocede, sigue cantando y
construyendo, construyendo y cantando...

¿Has sentido que tu vida, tu trabajo, tu familia, tus amigos
no son los que soñaste? ¿Has querido decir basta, no vale
la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí?

¿Estás cansado de recomenzar, del desgaste de la lucha
diaria, de la confianza traicionada, de las metas no
alcanzadas cuando estabas a punto de lograrlo?

Así te golpee la vida una vez más no te entregues nunca,
di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete.
No te preocupes si en la batalla sufres alguna herida,
es de esperar que algo así suceda.
Junta los pedazos de tu esperanza, alzalos de nuevo y
vuelve a comenzar.

No importa lo que pase... no desmayes, sigue adelante.
La vida es un desafío constante pero vale la pena aceptarlo.
Y por encima de todo... nunca dejes de cantar.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El SILENCIO


El silencio es como la madre, el útero de la persona, puesto que sólo desde él recibe vida que es comunicación. [...] Este fundamental silencio que trae en si la soledad de la persona y que la hace ser ella misma, es la fuente y la condición absoluta por que viva y se deje fecundar por otras formas de silencio, todas ellas nacidas de este fondo único de la persona. Desde allá cobra o recupera una aptitud de percibir el mensaje de todo el que lo rodea: la capacidad para escuchar, escuchar el silencio del mar, de las montañas, de una flor, del viento y de las nubes, su mirada y su oído se hacen permeables al silencio sonoro de la naturaleza, portada a su más alta expresión en el hermano. Así descubre el ritmo entre el silencio y la palabra, entre soledad y comunión en el universo donde ella existe y en el universo que ella misma es.

Texto procedente de El rostro femenino de Dios, de Cristina Kaufmann, editado por Desclée de Brouwer, 1997. p.95. De la veu "silenci" en el Diccionari Teològic de la Vida consagrada. Publicacions Claretianes, 1989

 

La paz es silencio. El silencio es la lengua del corazón. El silencio es la lengua del sabio.
El silencio es el sustrato del cuerpo, de la mente, de la energía y de los sentidos. Es la clave de este universo sensorial. La paz que sobrepasa todo entendimiento. La meta de tu vida. Detrás de todos los ruidos y sonidos se halla el silencio, que es tu alma interna y tu experiencia intuitiva.
Cuando el corazón se siente pleno, cuando experimentas una gran alegría, hay silencio.
No existe ningún bálsamo curativo mejor que el silencio para quienes se sienten heridos en su corazón por fracasos, decepciones y pérdidas. No existe ningún sedante mejor que el silencio para quienes padecen de nervios debido a la intensidad de la vida. En el sueño profundo te pones en contacto directo con este silencio maravilloso.

Swami Sivananda

jueves, 29 de septiembre de 2011

TRES VERSOS del AVADHUT GITA



Todo lo que existe en este mundo de formas
No es nada más que el Sí Mismo
, y el Sí Mismo solo.
Entonces ¿cómo el Infinito se adorará a Él Mismo?
¡Shiva es uno Todo e indiviso!

Los cinco elementos sutiles que se combinan para componer este mundo,
Son tan ilusorios como el agua de un espejismo del desierto;
Entonces ¿hacia quién inclinaré mi cabeza?
¡Yo, mí mismo, soy el Inmaculado!

En verdad, todo este universo es sólo mi Mí Mismo;
No es ni dividido ni no dividido
.
¿Cómo puedo afirmar aún que existe?
¡Yo puedo verlo sólo con maravilla y pasmo!

AVADHUT GITA (2,3 y4) - de Sri. Mahama DATTATREYA

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El ARTE de la PAZ


El Arte de la Paz es la medicina para un mundo enfermo. En el mundo existen el mal y el desorden porque la gente ha olvidado que todas las cosas emanan de una sola fuente. Regresa a esa fuente y deja atrás todo pensamiento auto centrado, todo deseo mezquino y toda ira. Aquellos que son poseídos por la nada poseen todo.

El Arte de la Paz comienza contigo. Trabaja sobre ti mismo y con la tarea que te ha sido asignada en el Arte de la Paz. Todos tenemos un espíritu que puede ser refinado, un cuerpo que puede ser entrenado de cierta manera, un sendero conveniente para seguir.

Estás aquí con el solo propósito de darte cuenta de tu divinidad interior y manifestar tu iluminación innata. Alimenta la paz en tu propia vida y luego aplica el Arte a todo lo que encuentres. El Arte de la Paz está basado en cuatro grandes virtudes: valor, sabiduría, amor y amistad, simbolizadas por el Fuego, el Cielo, la Tierra y el Agua.

No son necesarios edificios, dinero, poder o prestigio para practicar el Arte de la Paz. El cielo está exactamente allí donde te hallas y ese es el lugar para entrenarse.

Todas las cosas, materiales y espirituales, surgen de una misma fuente y están relacionadas como si formaran una familia. El pasado, el presente y el futuro están contenidos en la fuerza de la vida.

El Universo emergió y se desarrollo desde una fuente única, y nosotros evolucionamos a través del proceso óptimo de unificación y armonización.

Si no te has unido a la verdadera vacuidad, nunca comprenderás el Arte de la Paz.

Ocho fuerzas sostienen la Creación: movimiento y quietud, solidificación y fluidez, extensión y contracción, unificación y división.

La vida es crecimiento. Si detenemos el crecimiento, técnica y espiritualmente, somos tan útiles como cadáveres.

El Arte de la Paz es la celebración del enlace del cielo, la tierra y la humanidad. Es todo lo verdadero, lo bueno y lo bello.

Contempla las obras de este mundo, escucha las palabras del sabio y toma todo lo que es bueno como propio. Con esto como base, abre tu propia puerta a la verdad. No desprecies la verdad que está justo ante ti.

Observa como fluye el agua en el arroyo de un valle, suave y libremente entre las rocas.

Aprende también de los libros sagrados y de la gente sabia. Cada cosa — incluyendo ríos y montañas, plantas y árboles — debería ser tu maestro.

No dejes de aprender de la voz pura del arroyo de la montaña que fluye eternamente salpicando las rocas.

La paz se origina con el fluir de las cosas, su corazón es como el movimiento del viento y de las olas.

Si estás separado siquiera un poco de la esencia divina, estás lejos del sendero.

Tu corazón está lleno de semillas fértiles esperando brotar. Del mismo modo que una flor de loto surge del lodo para florecer en todo su esplendor, la interacción de la respiración cósmica hace florecer el espíritu para que de fruto en este mundo.

Estudia las enseñanzas del pino, del bambú y del pimpollo del ciruelo. El pino está siempre verde, firmemente enraizado y es venerable. El bambú es fuerte, resistente e inquebrantable. El pimpollo del ciruelo es vigoroso, perfumado y elegante.

Mantén siempre tu mente tan luminosa y clara como el vasto cielo, el gran océano y el pico más alto: vacía de todo pensamiento.

Mantén siempre tu cuerpo lleno de luz y calor. Llénate a ti mismo con el poder de la sabiduría y la iluminación.

El Arte de la Paz no es fácil. Es una lucha hasta el fin, la matanza de los malos deseos y de la falsedad interior. En algunas ocasiones, la voz de la paz resuena como un trueno, sacudiendo a los seres humanos y sacándolos de su letargo.

Para practicar adecuadamente el Arte de la Paz debes: calmar el espíritu y retornar a la fuente. Eliminar toda malicia, egoísmo y deseo para limpiar el cuerpo y el espíritu.

Sentir eterna gratitud por los dones recibidos del Universo, de tu familia, de la Madre Naturaleza y de tus semejantes.

La única cura para el materialismo es la limpieza de los 6 sentidos (ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente).

Si los sentidos están obstruidos, la percepción se enturbia. Cuanto más turbia la percepción, más se contaminan los sentidos. Esto crea desorden en el mundo y ese es el mal más grande.

Refina tu corazón, libera los 6 sentidos y déjalos funcionar sin obstrucciones, y tu cuerpo y alma enteros brillarán.

Desde tiempos antiguos, el valor y el conocimiento han sido los dos pilares del Sendero: a través de la virtud del entrenamiento, ilumina tu cuerpo y tu espíritu.

El camino del guerrero se basa en la humanidad, el amor y la sinceridad; el corazón del valor marcial es verdadera valentía, sabiduría, amor y amistad.

Acentuar los aspectos corporales de la calidad del guerrero es inútil, porque el poder del cuerpo siempre es limitado.

El verdadero guerrero siempre cuenta con tres armas: la radiante espada de la pacificación; el espejo de la valentía, la amistad y la sabiduría; y la piedra preciosa de la iluminación.

Herir a un oponente es herirte a ti mismo. El Arte de la Paz es controlar la agresión sin producir daños.

Una buena postura refleja la actitud correcta de la mente.

La clave de la técnica es mantener manos, pies y caderas derechas y centradas. Si estás centrado, puedes moverte con libertad. El centro de tu cuerpo es el vientre; si tu mente también está allí, tienes la victoria asegurada en toda acción.

Muévete como un haz de luz; vuela como el rayo, golpea como el trueno, gira en círculos alrededor de un centro firme.

Las técnicas emplean cuatro cualidades que reflejan la naturaleza de nuestro mundo.

Según las circunstancias debes ser duro como el diamante, flexible como el sauce, de suave fluir como el agua, o tan vacío como el espacio.

Si tu oponente te ataca con fuego, responde con agua, hazte totalmente móvil y fluye libremente.

El agua, por su naturaleza, nunca choca con nada ni se quiebra. Por el contrario, absorbe todo ataque y queda indemne.

Cada día de la vida humana contiene ira y alegrías, dolor y placer, luz y oscuridad, crecimiento y decadencia. Cada momento está marcado con el gran propósito de la naturaleza, no trates de oponerte o negar el orden cósmico de las cosas.

La vida misma es siempre una prueba. Al adiestrarte debes ponerte a prueba y refinarte para poder afrontar los grandes desafíos de la vida.

Trasciende los límites de la vida y la muerte, y entonces serás capaz de enfrentar con calma y seguridad cualquier crisis que se te presente.

Agradece siempre, incluso las derrotas, las penurias y a las personas malas. Aprender a moverse con tales obstáculos es una parte esencial del entrenamiento en el Arte de la Paz.

El fracaso es la clave del éxito. Cada error nos enseña algo. Tu espíritu es el verdadero escudo.

El Arte de la Paz es una forma de plegaria que genera luz y calor. Olvida tu pequeño ser, libérate del apego a todo objeto, y emanarás luz y calor.

La luz es sabiduría; el calor es compasión.



"El ARTE de la PAZ" del Sensei Morihei UESHIBA (1883-1969)

GRUPO TASIS

INFORMACIÓN sobre el grupo y enlace al mismo https://blog.imx-gp.es/tasis